La final del campeonato AeroPress llega a Ciudad de México

La final mundial de AeroPress llega a Ciudad de México el 6 de diciembre de 2026, con un reglamento lo bastante estricto para copiarlo en casa.
El 6 de diciembre, en una sala del centro de Ciudad de México, se decide cuál es la mejor taza de café AeroPress del mundo, ante un público que paga entrada y jueces que nunca sabrán de quién es la taza que prueban. La fecha y la sede aparecieron este mes en el sitio del organizador. Una competencia construida por completo alrededor de una prensa de plástico barata aterriza en un país que cultiva café y no solo lo bebe.
Una fecha de diciembre en el Frontón Bucareli
La final se celebra el 6 de diciembre de 2026 en el Frontón Bucareli, en la Colonia Centro. Doce tostadores seleccionados servirán más de 30 cafés alrededor del torneo, lo que convierte la jornada en un festival con una competencia dentro. Las entradas arrancaron en $265 MXN en preventa y early bird, y la venta general abre desde el 1 de octubre en $350 MXN. La página del evento recoge el programa.
Veinte gramos, cinco minutos, agua y café
El reglamento es corto y poco habitual por lo estricto. Cada participante puede usar como máximo 20g de café molido y tiene que entregar al menos 150g de café preparado. Los únicos ingredientes permitidos son café molido y agua, así que al final no se añade nada. Preparar, extraer y presentar deben caber juntos en cinco minutos, y un café que llega tarde no se prueba.
Esos dos números fijan la proporción de café y agua en una banda estrecha antes de que alguien toque un hervidor. Lo que queda es molienda, temperatura y tiempo. Una receta AeroPress ganadora trata de esas tres cosas, no de echarle más café al problema.

Sin hoja de puntuación, solo una cata a ciegas
Cada ronda se cata con cuchara: sorber y escupir. Los nombres y los países quedan ocultos bajo las tazas. No aparece ninguna hoja de puntuación formal en todo el proceso. Cada juez decide solo y, a la cuenta de tres, todos señalan la taza que prefirieron. El presentador levanta la ganadora. Si cada uno señala una distinta, un juez principal designado prueba todas las muestras y resuelve, y esa decisión es inapelable.
En el equipo es donde los participantes recuperan libertad. Se permite cualquier filtro mientras encaje en la tapa y no aporte sabor propio, lo que deja papel, metal o tela en la misma línea de salida. Molinos, básculas, hervidores, termómetros y agitadores están admitidos, de modo que el café AeroPress que gana sale de equipo que mucha gente ya tiene a mano.
El campeonato AeroPress, de Oslo a 70 países
Empezó en 2008 con tres personas en Oslo. Hoy funciona en 70 países con más de 230 eventos al año, y de ahí salen los campeones nacionales que llegan a esa única final. México celebra su propia ronda nacional el 3 de octubre, organizada por Todos X el café, lo que deja al ganador un viaje muy corto en diciembre.

Lo que el formato le deja a quien prepara café en su cocina
Cada restricción de ese reglamento ya existe en una encimera. Un concurso de café que prohíbe aditivos, limita la dosis y pone un reloj en marcha comprueba si lo básico se hizo bien bajo presión, la misma prueba que plantea el café en casa cada mañana, sin público.
Vale la pena probarlo antes de diciembre: limitar la dosis a 20g, sacar al menos 150g a la taza, darle cinco minutos del molino al primer sorbo y probarlo junto al método de siempre. Una receta AeroPress hecha bajo esos límites suele delatar qué paso se estaba haciendo a medias.
Prueba el café detrás de lo que lees
Recién tostado, entregado en tu puerta, con un trato justo detrás de cada bolsa.


